Experiencias

Mi experiencia con la meditación Raja Yoga

Desde pequeña, recuerdo haber buscado la belleza, la verdad y el amor en todo. Era una niña muy activa y curiosa, llena de entusiasmo, alegría, y muy sociable. Poco a poco, mi búsqueda se vio frustrada ante las normas y valores de nuestra sociedad y me fui haciendo cada vez más reservada y más precavida. La contradicción entre las palabras y las acciones de los adultos, la hipocresía y la mentira fueron tantos amargos descubrimientos.

Al llegar a la adolescencia seguí mi búsqueda pero esta vez no en las personas, sino en los libros, el arte, la filosofía y las religiones. Esta búsqueda a veces me llenaba de felicidad y otras veces no me acaba de llenar o convencer…

Finalmente el amor de la pareja y de la familia, los hijos fueron mi último refugio ante un mundo al que no encontraba sentido… Me fui encerando en un mundo muy limitado, temeroso y frágil ante cualquier sacudida del destino.

Pase por pruebas muy duras como madre, y allí conecte con dos almas muy hermosas, que pasaban o habían pasado por situaciones difíciles también. Di y recibí amor, comprensión y cariño más allá de cualquier expectativas y sentí que había recibido un regalo del destino.

Me puse a meditar con un grupo de amigas y en la meditación encontré paz y serenidad. Quise profundizar en la meditación cuando un folleto de Brahma Kumaris cayó en mis manos… Parecía que el curso estaba diseñado para mí! Me apunté enseguida: era la primera de la lista.

Recuerdo la meditación del primer día, corta pero completamente diferente, sencilla, directa. Me encantó! El curso fue increíble: de repente ya no tenía preguntas, solo respuestas. Sentí como mi visión de la vida y del mundo cambiaban profundamente. Me sentía feliz y liviana por primera vez desde hacía tantos, tantos años… Me sentía agradecida por todo: por la vida, por los seres que me rodeaban. Fue increíble! Experimente un gran poder interior, al sentir que mi propio estado de felicidad y bienestar impactaba a mi alrededor en la atmósfera de una sala, en el bus, metro, en la cara de todo aquel con quien me encontraba.

Desde entonces, cada día aprendo algo nuevo, y aunque las situaciones de la vida siguen sucediendo, me siento preparada ante cualquier desafío. Tengo el convencimiento que este cambio de conciencia que tanto me ha beneficiado es el regalo de una nueva vida, en la que yo decido cómo será mi mañana. Una vida llena de amor paz y poder.

Por fin encontré lo que buscaba desde niña… Gracias!!!!

Vjekoslava Soldo
Traductora y diseñadora e ilustradora de moda.